23 julio 2006

El trazo oculto

Domingo de julio en Madrid, con la calorina que ya sabemos, sin piscina en casa y además la ciudad desierta... la solución ha sido como un fogonazo: Museo del Prado.
Me encanta el Prado, en serio, y soy de esas personas que van unas cuantas veces al año. Me encanta simplemente ir a pasear por sus salas, descubrir obras en las que no me he fijado con anterioridad y volver a disfrutar con las que me enamoran. Y voy literalmente así, de paseo, disfrutando con las obras y sorprendiéndome con los turistas.
Hoy me he acercado a ver una exposición recién inaugurada: "El trazo oculto", que muestra la visión mediante infrarrojos de unas cuantas obras muy conocidas del XVI aprox. Curiosísimo ver los trazos a pincel o lápiz debajo de la obra definitiva: un perro que luego desaparece, un libro que se cubre, un personaje con el que no se contaba originalmente, la indicación del color a pintar o una cara que gira.
Es muy interesante y al mismo tiempo me da la sensación como si nuestra mirada tuviera algo de indiscreción, de falta de educación o cortesía. Si el autor se arrepintió o cambió de opinión y finalmente nos mostró su obra tal como quería que la viésemos, ¿no resulta un poco obscena esta indagación?, ¿no ayuda además, a perder un poco la magia de la creación, la grandeza del artista?
En cualquier caso, si sois como yo de los que disfrutan con el arte y buscan con ojillos curiosos los "arrepentimientos" tan obvios de los cuadros de Velázquez, intentad ir a esta exposición.
http://museoprado.mcu.es/msite_%20trazo_oculto/esp/home.html

2 comentarios:

Zorro de Segovia dijo...

pues yo me apunto al carro de que las cosas hay que dejarlas como están. Cuando el pintor del XVI dejó la obra acabada no creo que pensase en dejar un mensaje oculto bajo el óleo. Eran artistas, pero no adivinos para prever el uso de los infrarrojos. Conformémonos con buscar enigmas en la superficie, que los hay, y muchos.

chemix dijo...

Pues a mi no me parece ni bien ni mal (ejerzo de gallego a diario).
Sí tenéis parte de razón en que es como espiar un proceso de creación que no tenemos porqué saber, pero también tiene cosas positivas, ahora para hacer una copia habrá que copiar también el trazado original del dibujo, incluso los descartes que luego cubrió el óleo, me parece interesante que se sepan estas cosas, aunque claro, no hay que abusar, una exposición temporal a modo de curiosidad, y luego a guardarlo para los expertos.