26 octubre 2006

Nubarrones

Hay días en los que, de manera inesperada, los nubarrones negros se van acumulando por encima de tu cabeza, nubarrones que no buscas pero te van acumulando encima… y vas aguantando mientras se tuerce el gesto y el corazón se duele, hasta que en otro momento, también casi inesperado, sale el rayo y quema lo que pilla debajo.
Odio acumular nubarrones, morderme la lengua, intentar controlarme y que finalmente un rayo veloz salga de mi boca (¡siempre es de mi boca!) o de mis teclas y que de ese modo pierda toda la razón que tengo.
Y jamás me siento mejor tras el desahogo, es más, siempre me siento peor y terriblemente culpable.
A ver si el viento se lleva estos nubarrones, al menos ya me he disculpado…

3 comentarios:

Al otro lado del mar dijo...

El carácter...está en los genes hija. Se exactamente a lo que te refieres. Y no, no se siente uno mejor porque se suma la frustración de la falta de control sobre uno mismo. Y está bien pedir disculpas, pero a veces me pregunto, ¿qué tantas disculpas puedo pedir? ¿hasta donde llega mi credibilidad?

zorropiscinas dijo...

Bueno, para mi este tema es muy fácil y se resume en una frase .... el que esté libre de pecado que tire la primera piedra... por lo menos hay pecadores que saben que no deben tirar la piedra,y no la tiran, pero tambien hay pecadores que tiran la piedra y otra para rematar por si acaso y encima de todo eso siguen pensando que los demás son los culpables de todo. La verdad Caracolill@, como dice nuestro amigo del otro lado del mar, el caracter es el caracter y si alguna vez nuestra parte "enérgica" nos juega una mala pasada, tenemos a nuestra parte conciliadora para volver al equilibrio, una y mil veces si hace falta,eso si, con humildad y quien no lo comprenda... que tire la primera piedra.

El Caracolico dijo...

Ayyy, no se... yo es que me siento igual de mal. Hay tanta gente que se sabe controlar que me siento la loca desatada del redil.
Bueno, mejoraremos un poco cada día, ¿no?