Mi mundo se está volviendo del revés:Mi amigo el mirlo ha vuelto al jardín, el pobre no se ha dado cuenta de que este calor es mentira, que quedan un par de meses para la primavera y de que en Madrid sólo nieva en febrero. Me da terror pensar en qué será de él cuando vuelva el frío feroz que pone la nariz colorada y los ojos llorosos.
Mi gloxinia, más conocida por “la imbatible”, tenía la buena costumbre de “morir” en invierno, reponer fuerzas y volver a asomar sus hojitas por la tierra sobre marzo, regalándome un par de meses después sus flores que quitaban el aliento y sus hojitas de terciopelo. Este año ha decidido no “morir” en invierno, ahí sigue algo despeluchada pero con hojas… y no quiero pensar en que luego no tendrá fuerzas para presumir en todo su esplendor.
En el mercado las naranjas lucen ajadas y saben como el azúcar, pero hace semanas que les están quitando el sitio las cajas de fresones.
He usado mi gorro polar y mis guantes cuatro días este invierno (y casi todos en Huesca) y hay días en que me sobra la calefacción.
Mi mundo se está volviendo del revés y yo con él, así que sin esperar al buen tiempo me he cortado dos palmos de melena.
2 comentarios:
Sabio el mirlo y agradecida "la imbatible", pero ese nuevo look tuyo solo me lo puedo imaginar... Si el mundo está al revés...por estos lares las flores de los árboles propios de Semana Santa ya están embelleciendo mi camino y lo agradezco, el cielo todavía está lindo, azul, claro, sin smog y el clima pues dos que tres...
Pues tienes razón.. aqui en tierras castellanas nos morimos siempre de frio y este año ni fú ni fá. El mundo que se vuelve loco...
Besos.
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